Romper el “statu quo”
En lo que es una calculada secuencia llevada a cabo sin
titubeos, con la misma contundencia inexorable con que los gobiernos están
realizando aumentos de impuestos y
recortes de gastos públicos, por tercer mes consecutivo las navieras
anuncian un nuevo incremento de precio de los fletes a partir de primero de
mayo. En esta ocasión el aumento promedio en los de importación desde Asia está
en los 300 USD por TEU.
La argumentación sigue siendo la misma, alcanzar niveles de
precios que permitan la sostenibilidad del servicio. El objetivo parece
plausible a la vista de las pérdidas de explotación de más de 5.500 millones de
dólares que sumaron en 2011 las 20 principales navieras de portacontenedores
que manejan el 83% del mercado mundial.
Pero ¿Cuál será el precio razonable y adecuado?
En un mercado normal funcionando en libre competencia, el
precio queda establecido por el cruce de oferta y demanda. La duda es si el
transporte marítimo de mercancías es un mercado normal.
Como complemento a la estrategia de subida de precios, a fin
de optimizar el llenado de los buques en cada uno de sus viajes, las navieras han reducido la capacidad
retirando algunos de ellos del servicio, con lo que en algunos puertos de
origen hay que pelearse por conseguir espacio. Esto induce a los clientes no
tanto a preocuparse por el precio sino en resolver el problema de conseguir
embarcar para tener la mercancía en destino para cuando la necesita.
Me pregunto qué alternativas le quedan a los exportadores e
importadores cuando todas las navieras, con los correspondientes matices en la
cuantía y en la fecha de implementación, deciden aumentar los precios y muchas
en disminuir la capacidad. Tan solo queda esperar a ver si algunas de ellas
deciden cambiar el paso de sus competidores y mantener precios para atraer
nuevos clientes ya que en las circunstancias económicas actuales los clientes
son muy sensibles al precio y seguramente muchos apostarían por un cambio de
naviera incluso aceptando alguna merma en el nivel de servicio para los envíos
menos urgentes.
En un anterior artículo dudábamos acerca de si las navieras
conseguirían consolidar unos aumentos de precio tan fuertes en tan poco tiempo.
De momento han conseguido su objetivo y todas se mantienen alineadas suponemos
que luchando por el equilibrio económico. ¿Cuándo saltarán al ruedo las
navieras comercialmente agresivas dispuestas a romper el “statu quo” y aprovechar
el momento?

